Vamos a tocar un tema un poco espinoso: las descargas ilegales de películas. Personalmente, yo solo apoyo las que se tratan de películas que ya no se pueden conseguir en DVD como "Gomia, terror en el mar Egeo" o "Munchies". En ese caso, al no haber derechos ni distribuidoras afectadas, es tan legal como comprarla.
Lo jodido es bajarse todo tipo de películas que ya están en DVD, o que incluso están en las salas. Con eso ponemos en peligro una industria, que, de otro lado, merecía un poco una sacudida como esta, pero que es un mal necesario si queremos disfrutar de la magia del cine. Con la música sucede lo mismo, si nos bajamos todo lo que sale al mercado, al no haber beneficios, los artistas dejarán de sacar cd's.
Eso si, al Ramoncín, al Miki y a la SGAE que les den por el culo. Que eso quede muy claro.
Y es que, qué queréis que os diga, si poseeis en vuestras manos el "CIVILIZATION PHASE III" de Zappa en original, ya me diréis qué gracia tiene tenerlo en una copia con una etiqueta hecha con rotulador. No hay color.
El futuro está en vuestras sabias manos
Vuestro editor, Dani.
PD: Iros preparado porque mi proxima crítica va a ser sonada...
¿SOY FRIKI PORQUE NO QUIERO DESCARGARME PELICULAS AUN EN CARTELERA? By Albert.
Hola amigos blogcasperos. Dado que Dani es el mejor editor existente porque traga con todo y no rechaza nada de sus colaboradores (en el plano sexual hace exactamente lo mismo), se me ha ocurrido tras realizar un comentario en mi anterior artículo, desnudar mi corazón y haceros partícipes de unas reflexiones. De hecho, el motivo real es que tras muchos años trabajando cara el público, y tras ver la verdadera faz de la humanidad y su comportamiento, he llegado a la conclusión de que yo soy el raro. Y como en terrenos cinéfilos parece que todo el mundo actúa de la misma manera, deseo confirmar si también soy raro en este campo.
La cuestión es que empleo diferentes programas P2P y descargo ilegalmente música y películas. Sobre lo de la presunta ilegalidad de mis actos prefiero no entrar ya que entonces mi mente se ve invadida por cuatro sílabas que dan nombre a una célebre organización sindical y mafiosa española y entonces empiezo a enfermar.
Volviendo al tema. Solo descargo películas más o menos difíciles de conseguir y descatalogadas y que se que el “usuario 0” habrá conseguido ripear del DVD original con mayor o menor pericia, pero cuya calidad será en el peor de los casos buenas.
Ahora vamos al “kitt” de la cuestión. Me niego a descargar películas que estén aun en cartelera por los siguientes motivos:
1. Se ven mal.
2. Se ven como el culo.
3. Se ven además de mal fatal
4. Posiblemente además se vean borrosas y/o con predominio de algún color en concreto.
5. En ocasiones no veo muertos, sino a alguien que se sienta varias filas más adelante.
6. Puedo oír susurros, toses y risas, además de un score con eco.
Todo esto aparte de cabrear hace que te pierdas ciertos detalles importantes, como por ejemplo la sangre de “La Pasión” que de roja se convertía entre negra y azul, o el detalle de los ojos color naranja de Jesucristo en la misma película. Detalle que le hacia diferenciarse del resto de humanos y que en la versión emuleada no podía apreciarse debido a la tonalidad azul de la copia.
Y del sonido que decir: auténtico sonido a lata con eco.
Esto es el resumen rápido de lo que uno puede encontrase en el Top Manta o programas P2P.
En el caso de película aun no estrenada puede que lo que suceda (aunque cada vez menos) es que sea una copia de muestra para prensa, para lo cual prepárense a ver un montón de símbolos y un reloj en alguna parte de la pantalla. Además de que al no ser una versión definitiva olvídense de alta definición, bueno, olvídense de definición a secas y de una correcta graduación de los colores.
En cualquier caso, yo me pregunto una cosa: ¿No es mejor ir al cine? ¿No es mejor ver esa película en una pantalla gigante? ¿No merecen “Spiderman”, “ESDLA” o “Transformers” verse en una pantalla la hostia de grande y a todo volumen?
Cierto es que el cine es insultantemente caro, aunque me temo que aquí en Barcelona mucho más (recientemente un amigo gaditano me comentó que había ido a visitar a otro amigo a Córdoba y al ir al cine los dos se sintió ofendido porque allí ¡le cobraban 4 euros por la entrada!, en cambio aquí ya pasamos de los 7), así que puedo comprender perfectamente que ese sea el motivo para no ir al cine.
¡Es ofensivo tener que pagar estos precios! Si encima lo aderezas con refresco y palomitas, dos mil pelas de las antiguas que ya te han volado.
El tema de los precios hace que ahora tengas que mirarte muy mucho que película vas a ir a ver. Ya no puedes hacer lo de ir a probar; has de ir sobre seguro, que el dinero no está para tirarlo.
Pero mi gran pregunta es: ¿POR QUÉ LA GENTE ES TAN IMBECIL COMO PARA DESCARGAR UNA PELICULA AUN EN CARTELERA SI TAN SOLO HA DE ESPERAR DOS MESES PARA QUE SALGA EN ALQUILER? ¿Tan impacientes nos hemos vuelto que lo queremos todo para ayer? ¿Ya no tenemos criterio o buen gusto? Primero hemos acostumbrado a nuestros oídos a escuchar música de manera penosa (¡¡adiós a la alta fidelidad, bienvenido Mp3!!) y ahora hacemos lo mismo con la vista. ¿Pero que está pasando en este mundo?
Seamos sensatos, joder, que esto no es como antes, que tenias que esperar al menos seis meses para poderla alquilar y seis meses más comprarla.
Ahora se dan hasta casos de película que sale antes a la venta que de alquiler al poco de haber sido estrenada, o casos más curiosos como el de “Super Nacho”, que en Barcelona a los dos meses exactos de su estreno en cines, estaba en todos los videoclubes en su versión de alquiler y venta, mientras que en una buena cantidad de salas seguía aguantando el tipo.
Pues a mi me parece incompresible bajarse “Super Nacho” en estas condiciones.
Y lo peor, lo que más me enerva es la reacción de conocidos y amigos que se muestran orgullosos porque al llegar el lunes ya se han descargado la peli estrenada el viernes anterior: “jaja, y tu vas a ir a verla la semana que viene... ya te vale, yo me la bajé anoche y la voy a ver hoy”, o incluso porque ya la tienen incluso antes de su estreno en cines... en versión mejicana claro está: “jaja, falta un mes para su estreno y yo ya la tengo, ¡soy un ser superior y Dios me ha bendecido!”. Es en estos momentos cuando mis conceptos de amistad y lealtad se tambalean y sin querer ni siquiera defender mis planteamientos solo pienso: “muy bien, si quieres mierda que la disfrutes tu solito”.
Yo por mi parte seguiré esperando a copiarme la versión de alquiler que hasta puede que incluya extras o yendo al cine y gastándome los 7 euros (previa rigurosa criba, eso sí).
PD: El que se sienta aludido y/o ofendido por mis palabras, solo decirle que no lo siento y no me retracto de nada. Aunque si todo el mundo se comporta igual estoy dispuesto a admitir que el jilipollas soy yo, pero mientras tanto... ¡Disfrutad con vuestra mierda!