
STAR CRASH (1979)
Dir. Lewis Coates.
Buena manera de empezar esta sección; todo un clásico del sin sentido fílmico.
No se qué diablos se le pasaría por la cabeza al productor de este engendro ni a los sufridos espectadores que se acercaron a las salas, que descubrieron atónitos una tomadura de pelo al más puro estilo Paco Porras.
Es tan rematadamente mala y chapucera que es digna de verse solo para comprobarlo.
Todo está mal hecho: los efectos, los diálogos, la dirección, ¡los actores!
Es como un gran cojín hecho de retales de otros films. Por supuesto, cosa habitual en la época, “Star Wars” es uno de los más fusilados.
Es divertido comprobar como van sucediéndose los acontecimientos en escenarios- topicazo (nevados /desiertos /cuevas, etc.) en los que nuestros protas salen indemnes una y otra vez.
Al principio, cuando la heroína (hablando de ella, mucho se meterían a la hora de cometer este crimen) se escapa de la prisión en la que se encuentra, ya la lía al cargarse una especie de Afrodita-A tetuda y de hierro colado. El robot se mueve gracias a un “stop-motion” tan y tan cutre que Harryhausen se revolvería en su tumba de no encontrarse vivito y coleando.
Hablemos de héroes: 1) El príncipe. Una suerte de Umberto Tozzi con dentadura profidén y permanente rubísssima que hace que nos preguntemos si por las noches alternaba en boites de locazas setenteras. El actor que lo interpreta es tan nefasto que no valdría ni para actuar en el Angel Christ’s circus.
2) Simon. El anticristo en persona cimentando las bases de su posterior imperio del mal. ¿A quien nos referimos? ¡pues a David Hasselhoff, naturalmente!. Como bien señalaba un lector de Popular 1, él es el enviado de Satán en la tierra, porque si no no se explica que alguien tan falto de talento haya llegado tan lejos. Discos, series de tetudas recauchutadas en bikini, películas... SU ambición no tiene límites, amiguitous. El día que Jesús nos cierre el gas, David aparecerá con el coche fantástico dispuesto a llevarse a todas las almas perdidas a su casa en el infierno.
En esta peli lleva un casco “que le da energía” y es una lástima que enseguida se lo quite ya que la permanente que también me lleva y lo maquillado que va le hace parecer otro julandrón comparable al anterior “actor”. Parece que sea la misma permanente con la que abusó de nosotros en los 80 a bordo de aquel coche con voz más pesao que el cuñao de Rocky.
3) La prota. Es una delicia ver a la potente Caroline Munro desfilar por la pantalla con su colección de bikinis ajustaditos tipo “Ursula Andress en Dr. No”, luchando con amazonas y enseñando pechuga y muslamen. Toda una actriz, además, ya que pertenece con toda la gloria que ello conlleva al stardom del sci-fi casposo (apartado cachas stupendas).
4) El malo. Un cruce entre un Ming descafeinado y un Pavarotti a dieta. Malo si que es, pero como diría El Sevilla, no de maldad, sino como las canciones de Nacho Cano, para que os hagáis una idea. Interpretado por el histriónico Joe Spinell, el cielo lo tenga en su gloria.
5) El robot. ¿Por qué en estas pelis siempre tenía que aparecer el puñetero robot de turno?
Digamos que cuando le cogíais a mama las cacerolas y los pucheros y os los poníais por encima con papel de plata para convertiros en Mazinger-Z lo estabais haciendo mejor que los que armaron el trasto este. Pesado como el solo, sabelotodo y cretino, cuando se apaga lo celebras más que una victoria de los buenos.
6) Christopher Plummer. Uno no se deja de preguntar que coño le ofrecerían a este pedazo de actor para que saliera aquí con una capa en plan Nancy Espacio. El hombre pone una cara que es un poema; seguro que esperaba que no se viera mucho la peli porque si no no podría ir más a buscar el pan en su barrio sin taparse la cara.
Hace de un emperador del espacio libre súper buena persona él, cargado de buenas intenciones. La escena en la que paran el tiempo para salvar a su planeta de un rayo mortal merece aparecer algún día en algún programa de grandes momentos del cine cutre.
¡Cómo no, hay sables láser en esta peli, faltaría más!. Y estrella de la muerte también, aunque comprada en las rebajas del Carrefour; no veas lo fea que es. Para que os hagáis una idea, coged “Planeta prohibido”, quitadle todo rastro de Shakespeare e intelectualidad, “Godzilla”, “Mazinger-Z”, un poco de “Flash Gordon”, un mucho de “Star Wars” y tendréis un cóctel sabrosón pero algo indigesto llamado “Star crash”. Mucho colorido hay en esta pinícula (el espacio está adornado con estrellas de colores en plan árbol de navidad), explosiones, aventis… en fin, armaros de sentido del humor, palomitas, colas y preparaos a disfrutar del sabor de la buena caspa. Recordad que el título ya lo dice todo: “Choque Espacial”…
PUNTUACIÓN:




Dir. Lewis Coates.
Buena manera de empezar esta sección; todo un clásico del sin sentido fílmico.
No se qué diablos se le pasaría por la cabeza al productor de este engendro ni a los sufridos espectadores que se acercaron a las salas, que descubrieron atónitos una tomadura de pelo al más puro estilo Paco Porras.
Es tan rematadamente mala y chapucera que es digna de verse solo para comprobarlo.
Todo está mal hecho: los efectos, los diálogos, la dirección, ¡los actores!
Es como un gran cojín hecho de retales de otros films. Por supuesto, cosa habitual en la época, “Star Wars” es uno de los más fusilados.
Es divertido comprobar como van sucediéndose los acontecimientos en escenarios- topicazo (nevados /desiertos /cuevas, etc.) en los que nuestros protas salen indemnes una y otra vez.
Al principio, cuando la heroína (hablando de ella, mucho se meterían a la hora de cometer este crimen) se escapa de la prisión en la que se encuentra, ya la lía al cargarse una especie de Afrodita-A tetuda y de hierro colado. El robot se mueve gracias a un “stop-motion” tan y tan cutre que Harryhausen se revolvería en su tumba de no encontrarse vivito y coleando.
Hablemos de héroes: 1) El príncipe. Una suerte de Umberto Tozzi con dentadura profidén y permanente rubísssima que hace que nos preguntemos si por las noches alternaba en boites de locazas setenteras. El actor que lo interpreta es tan nefasto que no valdría ni para actuar en el Angel Christ’s circus.
2) Simon. El anticristo en persona cimentando las bases de su posterior imperio del mal. ¿A quien nos referimos? ¡pues a David Hasselhoff, naturalmente!. Como bien señalaba un lector de Popular 1, él es el enviado de Satán en la tierra, porque si no no se explica que alguien tan falto de talento haya llegado tan lejos. Discos, series de tetudas recauchutadas en bikini, películas... SU ambición no tiene límites, amiguitous. El día que Jesús nos cierre el gas, David aparecerá con el coche fantástico dispuesto a llevarse a todas las almas perdidas a su casa en el infierno.
En esta peli lleva un casco “que le da energía” y es una lástima que enseguida se lo quite ya que la permanente que también me lleva y lo maquillado que va le hace parecer otro julandrón comparable al anterior “actor”. Parece que sea la misma permanente con la que abusó de nosotros en los 80 a bordo de aquel coche con voz más pesao que el cuñao de Rocky.
3) La prota. Es una delicia ver a la potente Caroline Munro desfilar por la pantalla con su colección de bikinis ajustaditos tipo “Ursula Andress en Dr. No”, luchando con amazonas y enseñando pechuga y muslamen. Toda una actriz, además, ya que pertenece con toda la gloria que ello conlleva al stardom del sci-fi casposo (apartado cachas stupendas).
4) El malo. Un cruce entre un Ming descafeinado y un Pavarotti a dieta. Malo si que es, pero como diría El Sevilla, no de maldad, sino como las canciones de Nacho Cano, para que os hagáis una idea. Interpretado por el histriónico Joe Spinell, el cielo lo tenga en su gloria.
5) El robot. ¿Por qué en estas pelis siempre tenía que aparecer el puñetero robot de turno?
Digamos que cuando le cogíais a mama las cacerolas y los pucheros y os los poníais por encima con papel de plata para convertiros en Mazinger-Z lo estabais haciendo mejor que los que armaron el trasto este. Pesado como el solo, sabelotodo y cretino, cuando se apaga lo celebras más que una victoria de los buenos.
6) Christopher Plummer. Uno no se deja de preguntar que coño le ofrecerían a este pedazo de actor para que saliera aquí con una capa en plan Nancy Espacio. El hombre pone una cara que es un poema; seguro que esperaba que no se viera mucho la peli porque si no no podría ir más a buscar el pan en su barrio sin taparse la cara.
Hace de un emperador del espacio libre súper buena persona él, cargado de buenas intenciones. La escena en la que paran el tiempo para salvar a su planeta de un rayo mortal merece aparecer algún día en algún programa de grandes momentos del cine cutre.
¡Cómo no, hay sables láser en esta peli, faltaría más!. Y estrella de la muerte también, aunque comprada en las rebajas del Carrefour; no veas lo fea que es. Para que os hagáis una idea, coged “Planeta prohibido”, quitadle todo rastro de Shakespeare e intelectualidad, “Godzilla”, “Mazinger-Z”, un poco de “Flash Gordon”, un mucho de “Star Wars” y tendréis un cóctel sabrosón pero algo indigesto llamado “Star crash”. Mucho colorido hay en esta pinícula (el espacio está adornado con estrellas de colores en plan árbol de navidad), explosiones, aventis… en fin, armaros de sentido del humor, palomitas, colas y preparaos a disfrutar del sabor de la buena caspa. Recordad que el título ya lo dice todo: “Choque Espacial”…
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